
San Martín visita a Nueva Chicago con la urgencia de ganar para no perder pisada en el Reducido
El Verdinegro se medirá este lunes frente al Torito en un partido trascendental por la fecha 35 de la Primera Nacional. El conjunto sanjuanino necesita imperiosamente los tres puntos para meterse en puestos de clasificación y estará pendiente de lo que suceda en Mendoza.
Con la soga al cuello en la recta final del torneo, San Martín de San Juan se prepara para afrontar una verdadera final este próximo lunes 26 de octubre a partir de las 13 horas. En condición de visitante y en el estadio de Nueva Chicago, el Verdinegro buscará cortar su mala racha y sumar de a tres para mantenerse firme en la pelea por ingresar al Reducido de la Primera Nacional.
El presente del equipo sanjuanino lo ubica a solo una unidad de Deportivo Maipú, su principal rival directo en la lucha por el codiciado objetivo. Sin embargo, no dependerá exclusivamente de su propio rendimiento en Mataderos: la delegación sanjuanina también tendrá un ojo puesto en tierras mendocinas, donde el Cruzado recibirá a Güemes (equipo que ya perdió la categoría), un resultado que podría alterar drásticamente las posiciones de la tabla.
Por su parte, el conjunto bonaerense tampoco tiene margen para el error. Hundido en la zona baja de la tabla, Nueva Chicago urge de una victoria para tomar aire y escapar definitivamente de los fantasmas del descenso, lo que promete un encuentro áspero y disputado en cada sector del campo de juego.
Un clima condicionado y sin público
El partido estará marcado por un condimento especial: se disputará a puertas cerradas. La medida fue dispuesta tras los graves incidentes registrados en las tribunas y las inmediaciones del estadio durante la última caída de los locales frente a Gimnasia de Jujuy, episodios que quedaron registrados por las cámaras de seguridad y obligaron a sancionar al club de Mataderos.
Sin el calor de su gente pero con la presión a cuestas, San Martín saldrá a la cancha con la absoluta obligación de ganar para enderezar su rumbo y encarrilar el sueño del ascenso.