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Ronald Edwin Hunkeler, el niño que inspiró "El Exorcista": la historia detrás del mito

En 1949, un adolescente de 13 años protagonizó un cruento proceso de exorcismos que dio origen a la obra de William Peter Blatty. Tras décadas en el anonimato bajo el seudónimo de "Roland Doe", su identidad reveló la vida de un hombre que prefirió la ciencia espacial para escapar de sus propios demonios.

Ronald Edwin Hunkeler, el niño que inspiró "El Exorcista": la historia detrás del mito

En 1949, un adolescente de 13 años protagonizó un cruento proceso de exorcismos que dio origen a la obra de William Peter Blatty. Tras décadas en el anonimato bajo el seudónimo de "Roland Doe", su identidad reveló la vida de un hombre que prefirió la ciencia espacial para escapar de sus propios demonios.

Cultura & Ciencia — Durante más de medio siglo, el caso de "Roland Doe" permaneció guardado bajo llave en los archivos secretos de la Iglesia católica y en la memoria colectiva del cine de terror. Sin embargo, la historia del niño que inspiró la emblemática película El Exorcista (1973) no terminó en un cuarto a oscuras con la cama temblando, sino en los laboratorios de ingeniería del programa espacial de los Estados Unidos.

El verdadero protagonista fue Ronald Edwin Hunkeler, nacido en 1935. A los 13 años, tras la muerte de una tía espiritista con quien intentaba comunicarse a través de la tabla Ouija, comenzó a experimentar sucesos extraños en su casa de Maryland: muebles que se desplazaban solos, ruidos inexplicables en los muros y rasguños o palabras en la piel. Entre marzo y abril de 1949, un grupo de sacerdotes jesuitas llevó a cabo más de veinte sesiones de exorcismo documentadas paso a paso en bitácoras confidenciales.

Aquellas crónicas periodísticas y eclesiásticas sirvieron de base para que el escritor William Peter Blatty concibiera su célebre novela en 1971, posteriormente adaptada a la gran pantalla. Mientras el mundo se estremecía con el relato de ficción, Hunkeler rehízo su vida en el anonimato absoluto.

Se convirtió en un brillante ingeniero especializado y trabajó en el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA, donde formó parte de los equipos técnicos que hicieron posible las misiones de la nave Apolo y patentó tecnología resistente a altas temperaturas. Pese a sus logros científicos, colegas y allegados relataron que Hunkeler vivió atemorizado por la posibilidad de que sus compañeros descubrieran que el colega con el que diseñaban cohetes era el mismo "niño poseso" de las noticias.

Su identidad real no trascendió públicamente sino hasta tiempo después de su fallecimiento en mayo de 2020. Para algunos historiadores y psicólogos, su caso fue consecuencia del estrés emocional y el trauma por la pérdida de un familiar; para otros, un enigma sin resolver. Lo cierto es que la vida de Ronald Hunkeler quedó inmortalizada entre la frontera de la fe, el horror de Hollywood y el alcance de la ciencia moderna.

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