
POLICÍAS DE LA SUBCOMISARÍA ANSILTA SALVARON A UNA BEBA QUE SE ASFIXIABA EN POCITO.
Una niña de 1 año y 5 meses se atragantó con un alimento y quedó sin respuesta. La intervención inmediata de cuatro efectivos, que aplicaron la maniobra de Heimlich, le salvó la vida antes de ser trasladada al hospital Marcial Quiroga.
Un llamado desesperado al 911 alertó este lunes a la Subcomisaría Ansilta: una beba de apenas 1 año y 5 meses no respiraba en su vivienda del Barrio Foecyt, en el departamento Pocito. La madre, una joven de 21 años, informó que su hija se había atragantado con un alimento y que se encontraba sin reacción ni respuesta a estímulos.
La comisión policial llegó al domicilio en cuestión de minutos. El cabo Facundo Lucero, junto a los agentes Nicolás Varela, Luciana Escudero y Esteban Cabeza, evaluaron la situación de inmediato y actuaron con precisión: aplicaron la maniobra de Heimlich para liberar las vías respiratorias de la pequeña.
Tras segundos que resultaron críticos, la niña reaccionó y comenzó a recuperar la respiración. Sin perder tiempo, los efectivos la subieron al móvil policial y la trasladaron directamente al hospital Marcial Quiroga.
En la guardia del nosocomio, la Dra. Silvina Nevada recibió a la beba, procedió a estabilizarla y confirmó que el cuadro de asfixia se había revertido sin daños aparentes. La pequeña quedó internada en observación, estable y fuera de peligro.
Para la madre, el terror de esos minutos se transformó en alivio: la reacción veloz y entrenada de los cuatro uniformados evitó lo que pudo haber sido una tragedia irreparable.