
Policías salvaron la vida de un bebé de seis días que se ahogó con leche materna.
La rápida intervención de cuatro efectivos y el traslado en el móvil policial fueron clave para que el pequeño pudiera respirar antes de llegar al centro de salud.
Un bebé de apenas seis días de vida se encuentra fuera de peligro tras ser rescatado por efectivos de la Subcomisaría Buenaventura Luna, quienes actuaron con rapidez y decisión después de que el pequeño se ahogara con leche materna en el barrio Huarpe.
El dramático episodio se desencadenó cuando la madre del bebé, una joven de 18 años, lo amamantaba y el niño comenzó a ahogarse. Desesperada, realizó un llamado al 911 y el personal policial que se encontraba en la zona respondió de inmediato.
Fueron el oficial ayudante Romina Gamboa y el cabo Nicolás Ávila quienes comenzaron a practicar las primeras maniobras de reanimación sobre el bebé, con la colaboración del cabo Dante Chávez y la agente Karina Bustos. El trabajo en equipo fue incesante y coordinado desde el primer momento.
Ante la demora de la ambulancia, y sin margen para esperar, los efectivos tomaron la decisión de trasladar al pequeño en el móvil policial hacia el centro de salud más cercano. Durante el trayecto, no interrumpieron las maniobras de reanimación, y fue en ese camino donde lograron lo más importante: el bebé comenzó a respirar.
Al arribar al centro de salud, el doctor Javier Pinto recibió al niño y le suministró oxígeno de manera inmediata. Tras la atención médica, el pequeño quedó en observación y evoluciona favorablemente, sin que su vida corra peligro.
La joven madre, visiblemente emocionada, agradeció a los policías y al personal médico por la rápida intervención que salvó la vida de su hijo. "Gracias a ellos mi bebé está vivo", expresó.
La actuación de los cuatro efectivos pone de relieve la importancia del entrenamiento en primeros auxilios dentro de las fuerzas de seguridad, cuya intervención resultó determinante en una situación donde cada segundo contaba.