
Encefalomielitis equina en Argentina: vacuna obligatoria y alerta por El Niño.
Ante el calor y la humedad generados por el fenómeno de El Niño, Senasa y las autoridades sanitarias urgen a los propietarios a vacunar de forma obligatoria a todos los caballos para prevenir la reaparición del virus.
Las condiciones climáticas extremas en Argentina han encendido las alarmas en el sector agropecuario y sanitario. El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y diversos especialistas advierten sobre el riesgo inminente de reaparición de la encefalomielitis equina, una grave enfermedad viral que afecta a los caballos y puede transmitirse a los humanos.
Este escenario es impulsado por el fenómeno de El Niño, que genera temperaturas elevadas y alta humedad en el territorio nacional, un ambiente ideal para la proliferación y reaparición temprana de los mosquitos vectores. Ante esto, las autoridades exigen anticipar la vacunación, la cual es obligatoria en todo el país desde 2024 para todos los équidos a partir de los dos meses de vida.
Antecedentes del brote y marco normativo
La urgencia surge tras el brote de fines de 2023, cuando el Senasa contabilizó más de 1.300 casos positivos en caballos, provocando severas pérdidas para los productores debido a la velocidad del contagio y la escasez inicial de dosis.
A diferencia de la crisis anterior, actualmente se cuenta con disponibilidad de vacunas y un esquema claro:
- Primovacunación: Aplicación de una primera dosis y un refuerzo a los 30 días para las variantes del Este y del Oeste.
- Mantenimiento: Revacunación anual obligatoria para los animales que ya completaron la primera etapa.
- Requisito legal: La aplicación debe ser realizada y certificada por un veterinario matriculado, debiendo el propietario conservar la documentación.
Medidas complementarias y salud pública
Para reducir la exposición a picaduras, el Senasa recomienda eliminar depósitos de agua estancada, emplear repelentes autorizados y mantener un monitoreo permanente del rodeo. Ante síntomas como fiebre, decaimiento, alteraciones en la marcha o incoordinación, se debe alertar de inmediato al veterinario y notificar al organismo.
La prevención es crucial no solo en el plano productivo, sino también como una medida clave de salud pública, dado el carácter zoonótico de la enfermedad y el antecedente de casos confirmados en personas durante epidemias pasadas.