
Alerta en San Juan: crece el número de infecciones de transmisión sexual en hombres
Especialistas del Hospital Rawson y del Instituto Médico Urológico advierten sobre un aumento sostenido de sífilis, gonorrea, herpes y HPV. El abandono del preservativo y el mayor acceso a la consulta médica aparecen como factores claves del fenómeno.
La salud sexual masculina vuelve a estar en el centro del debate. Médicos especialistas de San Juan encendieron la alerta ante un incremento sostenido de infecciones de transmisión sexual (ITS), un problema que, según advierten, avanza de manera silenciosa pero constante en los consultorios de la provincia.
Desde el Hospital Doctor Guillermo Rawson, el urólogo Marcelo Salazar describió un fenómeno gradual pero preocupante. "Hemos notado un aumento, pero no es significativo. En algunas patologías se ubica entre el 7% y el 15%", señaló. Entre las ITS más frecuentes, el médico identificó la gonorrea, el herpes genital y la sífilis como las de mayor presencia en la consulta diaria.
La gonorrea —conocida también como uretritis gonocócica— se distingue por una sintomatología visible que lleva al paciente a consultar con relativa rapidez. En cambio, otras infecciones como el herpes genital o la sífilis en sus etapas iniciales pueden pasar desapercibidas durante semanas, dificultando el diagnóstico oportuno. "El herpes se manifiesta como ampollas en la zona genital. No tiene cura, solo tratamiento para los síntomas, y suele generar angustia porque es recurrente", explicó Salazar.
La sífilis genera especial preocupación entre los especialistas. "Hace tres o cuatro años empezamos a ver un incremento más marcado y que año a año se nota el aumento", indicó el urólogo del Rawson. Desde el Instituto Médico Urológico de San Juan, el médico Celio Torres graficó la magnitud del problema con un dato elocuente: "Hay días en que de 10 pacientes, 4 consultan por esta patología".
El Virus del Papiloma Humano (HPV) es otra de las infecciones en ascenso. Aunque en los hombres rara vez deriva en tumores, Torres subrayó su importancia por el impacto que tiene en las parejas femeninas: "Está fuertemente asociado al cáncer de cuello de útero. Es clave tratar al hombre para reducir complicaciones en su pareja".
En cuanto a los factores que explican este escenario, ambos especialistas coincidieron en señalar una combinación de mayor apertura hacia la consulta médica —con menos tabúes que en generaciones anteriores— y, al mismo tiempo, una relajación en el uso del preservativo. "El paciente joven consulta más, pero también hay despreocupación. Muchos no usan protección porque la pareja utiliza anticonceptivos, y terminan llegando con infecciones", advirtió Torres. Salazar, por su parte, mencionó que prácticas como la vasectomía también pueden contribuir al abandono del preservativo, incrementando el riesgo de contagio.
El grupo etario más afectado es el de adultos jóvenes de entre 20 y 30 años, aunque los especialistas aclararon que las ITS no reconocen límite de edad: pacientes de 40, 50, 60 e incluso 70 años también forman parte de la consulta cotidiana.
En términos de tratamiento, Torres fue categórico: "Sífilis, gonococo y HPV son tratables y curables". Sin embargo, alertó que en algunos casos estas infecciones coexisten con VIH o hepatitis B y C, lo que complejiza el abordaje clínico. Sobre el VIH precisó que hoy es considerada "una enfermedad crónica tratable".
Pese a la preocupación, los médicos rescatan señales positivas. Los pacientes llegan más temprano al consultorio y los cuadros avanzados son cada vez menos frecuentes. Torres además destacó el rol de las nuevas tecnologías: "Las redes sociales y la inteligencia artificial están ayudando a que la gente se informe más y consulte a tiempo". En ese equilibrio entre mayor conciencia sanitaria y prácticas de riesgo, la prevención y el acceso a los controles médicos siguen siendo, para los especialistas, las herramientas más eficaces.